Lo harán en protesta por la situación de bloqueo de la negociación del convenio en la que, después de 16
meses, la dirección de la compañía mantiene una posición de bloqueo.
La negociación del convenio colectivo se inició en enero de 2025, entre mensajes a la plantilla del CEO de
España, Mario Ruiz Tagle, sobre el diálogo y la escucha. 16 meses después ni el CEO de España, ni el nuevo
CEO Pedro Azagra, ni el Presidente de Iberdrola Ignacio Sanchez Galán son capaces de atender las justas
reivindicaciones de la plantilla, manteniendo una postura de bloqueo en la negociación y que ha dado
como resultado que 16 meses después las conversaciones estén en el mismo punto de partida.
La plantilla de Iberdrola acumula desde 2021 una pérdida del 19% respecto del IPC al haberse revisado los
salarios únicamente un 0,7% anual. Año a año, este diferencial del incremento salarial de la plantilla
respecto de las tasas de inflación pretende ser proyectado al futuro por la dirección de Iberdrola, de forma
vitalicia mediante un sistema de incremento salarial que nunca podrá alcanzar el IPC en cualquiera de las
circunstancias. Incluso si Iberdrola superase los 28.000 millones de euros de beneficio en 2028, tal y como
anuncio el presidente en la Junta la plantilla, perderá poder adquisitivo año a año.
Con este inaceptable planteamiento, lleva la Dirección 16 meses en la mesa negociadora con la esperanza
de desgastar a los representantes de los trabajadores/as y conseguir la firma del nuevo convenio.
En 2026, Iberdrola ha marcado el enésimo récord de beneficios, cotización y dividendos, así como la
máxima remuneración a la alta dirección junto a bonus millonarios. La remuneración de la alta dirección
es tan desorbitada que el principal ‘proxy advisor’ mundial, ISS, ha recomendado votar en contra de la
remuneración de la Alta Dirección de Iberdrola.
A UGT y CCOO, presentes en la Junta de accionistas 2026, se les impidió la intervención en la misma a
pesar de representar casi 38 millones de euros en acciones. Únicamente se realizó una breve referencia
a la cuestión planteada por CCOO y UGT en boca del Secretario del consejo de administración que filtra,
interpreta y traslada según su parecer al presidente de Iberdrola las intervenciones incómodas en la Junta
General de Accionistas.
La posición de Iberdrola es “una vergüenza” para la que presume de ser “un líder energético global y una
de las mayores compañías eléctricas por capitalización bursátil del mundo”.
Los salarios en Iberdrola están alejadísimos de la propaganda difundida por la propia empresa cuando
habla de retribuciones de la plantilla de más de 88.000€ de media e incrementos de más de 5.000€
anuales, cifras fuera de la realidad y que buscan exponer a las trabajadoras y los trabajadores de
Iberdrola frente a la opinión pública como modo de justificación por la enorme evolución de las
retribuciones de la alta dirección, enmascarando así una política retributiva para su plantilla
absolutamente injustificable para una compañía con el desarrollo y la dimensión económica de
Iberdrola.